martes, 29 de noviembre de 2011

Ir a SANBORNS es como regresar a casa...





Toda mi vida he ido a SANBORNS y tengo infinidad de razones para seguirlo haciendo. Tantas, que de algunas, ni siquiera me acuerdo.

Cada vez que voy sin importar el establecimiento, algo diferente me sorprende, siendo una razón más para volver y hace unos días, no fue la excepción.

Fui al bar de Pedregal a comer con mis papás y nos atendió Felix. No lo conocíamos y nos dio un excelente servicio.

Felix escuchó cada una de nuestras peticiones en cuanto a los platillos y temperaturas y todo, absolutamente todo, llegó tal cual lo pedimos. Muy bien dispuesto, estuvo muy pendiente de nosotros por si se nos ofrecía algo más.

Muy amable y cordial, nos atendió haciéndonos sentir como si ya nos conociera y éramos bienvenidos en casa. Yo lo observaba porque el mismo trato estuvo dando a las demás personas que ahí estaban. 

Había una palabra para describir a Felix pero de momento no me venía a la mente la exacta. La sentía, sabía cuál era pero no podía expresarla. Pasó un rato y llegó un señor, adulto mayor con una señora que me imagino era su mamá. Ella era pequeñita, caminaba con dificultad y se estaba apoyando en su hijo para poder llegar a una mesa que estaba al lado de la nuestra.

Cuando Felix los vio, en el acto se acercó para apoyar a la señora y con mucha dulzura la ayudó a sentarse y le dijo… “Señora, permítame ayudarla, por favor levante sus piecitos”. Con muchísimo cuidado la acomodó en la silla. Fue un momento muy tierno que paralizó el lugar porque todos estábamos como hipnotizados viendo. Tristemente, en la actualidad no es fácil ver un acto de amor así.

Su disposición era tan genuina y lo hacía tan de corazón, que en ese instante me vino la palabra exacta para describirlo: cálido. Entonces recordé la razón principal por la que amo a SANBORNS que es la calidez que ahí encuentro. 

Algo tan común y cotidiano para mí que dejé de verlo por ser para mí tan familiar.

Por comunes, cotidianas o familiares que sean las acciones de los demás, siempre es justo reconocerlas, valorarlas y agradecerlas. Es por ello que…

GRACIAS SANBORNS porque soy tratada con tanta calidez que cada vez que voy, es como regresar a casa.

Definitivamente I LOVE YOU, SANBORNS!!! ;)


sábado, 5 de noviembre de 2011

Deliciosas galletitas surtidas SIN AZÚCAR... ¡SÓLO SANBORNS!




Hoy fui a SANBORNS a encargar un rico pastelito para el cumpleaños de un gran amigo y el diseño ya lo traía en mente pero no lo traía impreso. Así que aproveché para desayunar un delicioso omelette de claras con quesito Chihuahua. Lo acompañe de un jugo de mandarina que hacía años que no bebía uno igual.  Hasta pedí otro más.

De repente veo a la persona de al lado desayunando un rico waffle y también pedí uno. ¡Estaba buenísimo! Así que desayuné como reina.

Me fui a sacar la impresión del diseño del pastel y a hacer unas compras en SEARS de donde salí con media tienda.

Regresé a SANBORNS a ponerme de acuerdo sobre el pastel y había varias personas comprando en la Pastelería. Como ya habían pasado 3 horas de mi desayuno, yo ya tenía hambre y aproveché para disfrutar de un cafecito. 


Se me antojaba algo más y vi unas bolsas de galletitas surtidas. Voltee a ver el anuncio y decía Delisse galletas ligeras, sin azúcar, bajas en sodio y cero colesterol y grasas transgénicas. Ohhh qué maravilla, había que probarlas y así fue, están de verdad deliciosas, así que en lo que esperaba me comí 2 bolsitas.

Una bolsita traía galletas surtidas de nuez, almendra, moka, cocoa, trufa, Browne y chispas de chocolate. La otra bolsita traía de amaranto y amaranto con chispas de chocolate.

Realmente me fascinaron y mi pensamiento fue “nooo bueno, pues de aquí soy” y compré un kilo de galleta surtida para traer a casa.



Mi cuñada me dice que ella ya había comprado y que además de que a ella y a sus amigas les encantan, son galletas que duran mucho tiempo en perfectas condiciones conservando su consistencia y sabor intacto y son ideales para cualquier ocasión.



Yo les veo grandes ventajas adicionales. Estas galletitas son un producto delicioso y al no tener azúcar no hay que privarse de disfrutarlas y lo puede uno hacer totalmente sin culpas. Se les pueden dar a los niños como un alimento sano para el lunch o en casa.

Algo muy importante es que las personas propensas a que les suba el azúcar o que necesitan por dieta o recomendación médica evitarla o disminuir el consumo de sodio, tienen en estas galletas una opción saludable y deliciosa en diferentes sabores que pueden incluir en su alimentación diaria.

Vienen en bolsitas o las puedes comprar por kilo ya sean surtidas o de un solo sabor.

Su anuncio tiene razón a decir... "te cautivarán desde la primera hasta la última mordida." Y ¡así es!!!

Como ves, yo ya soy fan de esas galletitas y ya compré para traer a casa.

¿Y tú… no te animas a ir a SANBORNS por unas bolsitas para llevar a la tuya?

¡Te van a encantar! Te vas a volver adicto porque ¡NO las vas a poder dejar!

Otro día te cuento del pastel porque yo ¡ya me voy por otra galletita! ;)